Han pasado 16 años y aun me duele no escuchar cuando me decias "Malenita"
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| Por allá de 1989 |
Sean bienvenidos a mi humilde morada, entren bajo su propia voluntad y dejen algo de la felicidad que llevan consigo mismos...
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| Por allá de 1989 |
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| Allá por 1994 |
No puedo describir lo que siento en estos momentos, la tristeza que invade mi corazón es demasiado grande, demasiado grande para mi alma, en su momento, pensé que a la muerte de mi abuelo la superaría como lo hiciera hace casi 17 años la de mi abuela, pero lamento darme cuenta que no es así, al contrario, siento que me dolió mucho más que ella, me dolió que las últimas palabras de él no fueran un “se fuerte, no te preocupes” o un “con cuidado”…fueran demasiado tristes y de alguna forma dolorosas, lo fueron y eso ya no lo puedo cambiar…pero tampoco puedo cambiar el dolor que siento en estos momentos, me dicen que es por el momento, que se me pasará con el tiempo, pero pareciera que no es así, pareciera que el dolor se queda y no se va.
Después de velarlo en su casa y a la partida de la carrosa para La Candela, Pinotepa Nacional, Oaxaca, todos mis tíos y tías me encargaron a mi madre, me dijeron que la cuidara, que estuviera al pendiente de ella…palabras vacías de sentido para mi, pues desde que cumplí 16 años y empecé a darme cuenta que soy hija única y que la distancia con la familia hacia que esta posición fuera cada vez más dura y dolorosa, sé desde hace 10 años que debo de ser fuerte para mi madre, porque mi padre es fuerte para mí…aun así no dejo de pensar que es injusto no poder mostrar mi dolor, mis lagrimas con quien debería de hacerlo: mi madre, pues al fin de cuentas, es con ella con la que cuento con este lazo con mi abuelo, perdón por no ser la hija fuerte que debo de ser, pero las lagrimas son más fuertes que yo, perdón por no poder demostrar que nieta de ese hombre que ayer partió a su tierra, como siempre lo quiso…pero también siento, también lloro y también me duele.
Recuerdo a mi abuelo llevándome y trayéndome del kinder de La Caracol, haciendo unas casitas blancas para la escuela que me habían pedido, dibujando venados y soles, flores e iguanas, siempre leyendo, siempre con un libro en la mano, leyendo, no importando de qué se tratase, pero siempre leyendo…lo recuerdo con su caminar lento pero airoso a la vez, con su paso seguro pero silencioso, su sombrero y lentes oscuros, sus tatuajes en las manos y su semblante sereno…su chaleco y camisas de cuadros, pañuelo en la bolsa trasera derecha y llaves colgando de una cadena del mismo lado…su preocupación porque yo no tuviera un trabajo o no hubiera concluido del todo la carrera…porque estoy gorda y me puede dar la diabetes, siempre ahí como un “roble” y ahora…ahora ya no está ahí, ya no lo escucharé quejándose del gobierno, me quedé con muchas preguntas para él y otras tantas para mi…sé que está descansando, sé que después de casi 100 años se ganó ese derecho y privilegio, pero, aun así…me duele.
Desde hace algunos días me estuve preguntando qué haría o pasaría si mi abuelo nos faltara…no es que quisiera que se muriera, pero ya lo veía viejo y cansado, a casí 100 años de vida consideraba que había vivido lo que tenía que haber vivido, lo extrañaría sí…pero no pensé que me dolería tanto una vez que pasara, siempre vi en mi abuelo un roble, de esos árboles viejos por el tiempo, pero fuertes en sus ramas, caídos un poco por los problemas pero sabios en sus consejos…yo soy un brote de ese árbol, yo soy parte de esa madera, YO SOY HERENCIA VIVA DE ESE HOMBRE, yo soy su nieta, YO SOY SU MALENITA, yo soy sus gustos…
Hace un tiempo, no recuerdo muy bien cuántos años, pero sé que no fue hace poco, me separé de una persona a la cual estimaba mucho, las diferencias entre ambas fueron varias, pero al fin humanos, no logramos comprendernos. Se dicen en estos casos que se perdió una amistad, no negaré que me sentí triste por aquellos días, pero al final de cuentas mi orgullo fue quien me levantó e hizo que cerrara un poco mi forma de ser.
A lo largo de mi vida puedo decir que no me he rodeado de muchos amigos, más bien son amigos por temporadas, con quienes comparto determinados tiempos en mi vida y de quienes guardo gratos recuerdos, con la mayoría de estos sigo teniendo comunicación, básica comunicación como para saber que siguen vivos y más o menos a qué se dedican, hay otros con lo que de plano no sé ni cómo les fue en los últimos 10 años, pero supongo que este proceso es normal en la vida de todo ser humano.
Hace algún tiempo me empecé a sentir extraña e incomoda, pero supuse que eran ideas mías, y bueno, pasó que temía que pasara, mi excelente capacidad para no comprender a las personas y no saber relacionarme salió a flote y lastime a quien le decía amiga, reconozco que en gran parte fue mi culpa, pero dentro de mi culpa tengo mi justificación, misma que no será comprendida por todas las personas y la verdad no me interesa ser comprendida por nadie…si alguien no me comprende simplemente dejo que siga con su vida, digamos que dejé atrás la etapa en la cual le daba argumentos y justificaciones de mis acciones a todo el mundo, empiezo a ver que todos son iguales o al menos yo soy la que hace que se vena iguales…me reclaman que no generalice, pero a mis ojos es lo mismo en todos lados, lo único que cambia son rostros, nombres, edades, gustos, apariencias, pero en el fondo todos somos la misma mierda.
En su momento me hubiera puesto a llorar, pero me di cuenta que nadie en este mundo, salvo mis padres, merecen mis lagrimas, disculpas y el que me trague mi orgullo, porque al final de cuentas todos ven por sus propios beneficios.
¡qué burdas son las relaciones humanas!, siempre termino mi día preguntando cuánto tiempo más tengo que soportar cargar esta mascara, pero cuando la tiro y muestro mi verdadera forma, se indignan y reclaman, pero si me escondo bajo una mascara no es porque no me acepto, sino que tengo la consideración estúpida de no lastimar a los demás con mi verdadero ser, al cual me costó 8 años aceptar y que desde hace 5 lo comparto con la única persona que ha tenido el suficiente valor y amor como para verlo en sus peores momentos y no he tenido que rogarle para que me acepte…lo siento lo he vuelto a hacer.
Yo soy feliz así, viviendo mi realidad, disfrutando de lo bello y lo feo, degustando el sabor amargo de la decepción y aceptando a mi manera a lo demás…¿y tú?
Al llegar al restaurante no se imaginaba lo que sucedería en una hora, ni el cambio que sufriría su vida…nuevamente.
Había transcurrido al rededor de 45 mins, platicaba con los padres de Estela sobre la crisis económica en Europa, no bien se había acoplado al tono de voz de su futura suegra, cuando la voz de una pequeña niña hizo que desviara la mirada, se topo con unos ojos color miel, mismos que le hacían recordar a una persona, pero no lograba ubicar a quien, a su tía tal vez, fuertes y enérgicos como los de ella, pero a la vez tiernos y dulces como a los de otra persona, un pensamiento fugaz cruzó por su mente, pero así mismo lo desecho, debía de mostrarse atento e interesado en la platica con sus interlocutores, aunque en su mente se librara una batalla campal en contra de lo que creyó olvidado.
La niña pasó a su lado, tomada de la mano de una mujer, quien supuso era su madre, al poco rato regresaban, para lo cual Estela se levanto y se disculpo, debía de ir al sanitario, acompañada de su madre, dejó solo a Gabriel con su padre, para que platicaran temas más de hombre o como ella le decía “se sintieran machos”, situación que hacia sentir más incomodo a Gabriel que otra cosa, hablar de temas de hombres lo consideraba fuera de lugar, pero el punto era caerle bien a su suegro…quien sacó el tema fue el señor Ibañez “Y bien Gabriel, ¿qué tan serio es lo que tienes con mi hija?, porque deja te digo que ya están para sentar cabeza, sé que eres un buen muchacho, pero como todo padre, deseo lo mejor para mi hija”…sí, definitivamente ese era el momento para plantear el discurso que había trabajado una semana antes, esta a punto de plantearlo cuando un grito de la mesa de enfrente hizo que él y su acompañante voltearan a ver a la niña correr a abrazar a una mujer que se dirigía a la mesa, gritando “¡Mamá, mamá"!”, solo sonrío al ver la enorme alegría que se veía en la niña, al ver ese gesto el padre de Estela le comenta: “Sí, también deseo ya ser abuelo, así que te recomiendo que se apuren” a son de broma Gabriel empieza a reír, sí, siempre quiso ser padre, pero deseaba que la madre de sus hijos fuera Citlali…
Continuaron observando el correr de la pequeña hasta llegar a los brazos de la madre, quien afusiva no paraba de besar y abrazar a su hija, nada parecía fuera de lo normal, llegaron Estela y su madre, quienes se sentaron y continuaron conversando como si nada hubiese pasado, Gabriel no se vio en la necesidad de decir ni sí ni no con respecto al compromiso que estaba adquiriendo con Estela, sobraban las palabras para este tipo de situaciones.
Después de 10 mins. en la mese de enfrente deciden que es hora de partir a casa y la niña, toma de la mano a su madre, mientras le platica cómo le fue en la escuela y las actividades que la “Miss” la había puesto a hacer, la madre parece sumamente interesada en las actividades, y su largo cabello castaño le tapa el rostro, mismo que fue una fortuna que no viera Gabriel, pues la sorpresa se la llevaría al verla levantarse del asiento y dirigirse a la salida del establecimiento: seguía teniendo esos ojos dorados y expresivos, pero después de 6 años ya no se mostraban tan felices, ahora una sombra de tristeza empañaba la belleza, una tristeza que solamente se disipaba por el amor con el cual observaba a su hija, su mirada nunca se cruzaron, pues él tuvo a bien disimular su impresión acomodándose en la silla…tenía que salir de ahí, debía alcanzar a la familia que salía en esos momentos del restaurante, debía recuperar los 6 años perdidos y debía saber si de verdad esa niña era quien estaba pensando que era.
Estela se percata de la situación y trata de llamar la atención de sus padres comentando la noticia de que sería trasladada a Guadalajara y deseaba que sus padres la acompañaran en una visita a las oficinas de allá, para saber si era conveniente o mejor se quedaba en la capital, Gabriel atinó a felicitarla, pero su mente estaba a kilómetros de ahí…debía salir corriendo. Tenía que hacerlo.
Hace cerca de 6 años que no sabía nada de “ella”, desde aquella vez que lo vio junto con su ex, “malinterpretando las cosas”, según su postura, misma que siguió defendiendo desde ese día hasta hace un año, cuando tomo la decisión de recobrar su vida en compañía de una compañera de trabajo, misma que siempre estuvo a su lado, apoyándolo y cuidándolo.
Desde que se separó de “ella” no había noche que no la soñara, visitaba a menudo a los padres de ésta con la esperanza de la madre de quien amó con locura le dijera algo más de “está bien, es mejor que ya no la busques”, pues sabía que “ella” no se había ido sola y eso era lo que no le permitía conocer a alguien más.
El tiempo pasó y tuvo que continuar con esa vida que soñó compartir con esa mujer…pero tuvo que seguir adelante solo, cada noche se preguntaba qué sucedía por la cabeza de Citlali, siempre le dijo lo mucho que la amaba, que la adoraba y deseaba que se casarán, pero ella se quedaba callada, como esperando algo más y él…tan poca cosa, tan ignorante de lo que pasaba suponía que todo estaba bien, consideraba que al ser sincero con ella y decirle su pasado era bastante para evitar que saliera corriendo, deseando no haberlo conocido.
Ya había pasado dos crisis en su noviazgo, mismas producidas por el pasado de él, mismo pasado que lo seguía a todas partes, con la idea de volver a ser amigos, la situación se volvió más complicada cuando él supuso que se podría dar una relación así, pero poco faltó para perder la relación que tenía con Citlali, por tal motivo decidió dejar por su lado ese pasado y construir las bases en el presente para un futuro con la mujer que amaba, hasta esa tarde de Mayo, cuando por azares del destino se encontró en una situación comprometida y Citlali lo vio…esa fue la última vez que pudo verla, la última imagen de ella fue una mirada llena de resentimiento y decepción, desde entonces la buscó por 5 años, dándose por vencido e iniciando una relación con quien lo acompañó gran parte de esos 5 años y quien lo amó en silencio durante 2 años.
Por una extraña razón ese frío día de diciembre despertó con vagos recuerdos…no era un buen momento para ellos, ese día conocería formalmente a los padre de Estela, se lo había prometido y con esta presentación se acercaba poco a poco la situación en la cual le solicitaría que se casaran, sabía que nunca olvidaría a Citlali y lo que fue en su vida, pero por eso mismo, debía de seguir adelante, dejando atrás las cosas que le lastimaban.
Se habían quedado de ver en un restaurante dentro de una plaza comercial en el sur de la Ciudad, un ambiente familiar era lo idónea para las presentaciones con los futuros suegros o al menos eso era lo que quería pensar, Estela lo esperaba ya en la mesa junto con sus padres, ninguno de los presentes estaba preparado para lo que ocurriría esa mañana fría de invierno…al menos no él.
Pues otra vez mi universidad a la carga, hace unos momentos está circulando por la red y por noticieros televisivos que fue “tomada” por los paristas el Edificio de Eugenia, para las personas que no sepan qué demonios es el Edificio de Eugenia les explicaré brevemente de qué se trata:
Como es de la mayoría sabido: la Universidad Autónoma de la Ciudad de México cuenta con 5 planteles: Casa Libertad (Iztapalapa), San Lorenzo Tezonco, Centro Histórico, Cuautepec y Del Valle, en los primeros 4 se imparten licenciaturas de los tres colegios que integran a la universidad: Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales, al cual pertenece la gran mayoría de la comunidad estudiantil, Colegio de Ciencias y Humanidades, y el Colegio de Ciencia y Tecnología (al cual pertenece la mayoría de la oposición a la huelga); mientras que en el Plantel Del Valle se imparten los posgrados y fungía como rectoría. Ahora bien, el Edificio de Eugenia es donde se encuentra la mayor parte de la administración en general de la UACM, si bien la rectoría no se encuentra en ese inmueble, las diversas direcciones de la universidad se localizaban ahí, por tal motivo la comunidad estudiantil podía seguir realizando diversos tramites administrativos como servicio social, viáticos para salidas de campo o a congresos, las coordinaciones de los tres colegios se encuentran ahí, al cerrar este edificio se viene a cerrar toda la UACM…por tal motivo varios estudiantes nos hemos empezado a cuestionar ¿QUÉ ES LO QUE SE ESPERA PARA SOLUCIONAR?, si bien la rectora no reconocerá ni ‘cederá’ lo que están solicitando los paritas y éstos no ayudan a que las cosas se solucionen, la población que nos encontramos en medio qué nos queda, qué solución podemos brindar a tanto atropellamiento de garantías individuales por ambas partes.
Reconozco que nos soy una estudiante modelo, ni la más capaz para hablar en público, pero ello no me quita el derecho a expresarme y decir qué las cosas ya salieron de control, pareciera que las acciones de todos están encaminadas al cierre y/o desaparición de la UACM, comprendo que las demandas de los compañeros paristas son “justas”, pero no comprendo sus acciones tan arbitrarias con la demás comunidad estudiantil que se promulga en contra del cierre, pero que no participan activamente en las asambleas o se presentan en los planteles para saber qué está sucediendo, lejos de generar discordia o separarnos, considero que lo más pertinente es salir de nuestras casas y acudir a los planteles, a ver con nuestros propios ojos lo que está pasando en nuestra universidad, dejar de lado las redes sociales…a menos que sigan esperando que el conocimiento llegue digerido por medio de otros.